Gran escándalo han provocado en Chile las palabras del presidente de Venezuela Hugo Chávez, que acusó a la derecha criolla, representada en sus senadores, de fascista. Eduardo Frei Ruiz-Tagle, quien preside esta institución, expresó que no se aceptará la intromisión extranjera ¡Plop! Yo pregunto: ¿Cuándo ha dicho algo el señor Frei por la intervención descarada de los Estados Unidos en nuestros asuntos internos o en los de Latinoamérica, que además incluyen asesinatos? El señor Frei, el Senado y el Gobierno hacen alharaca porque trataron de fascista a la derecha ¿Y qué? Si es eso una gran verdad. Frei, como tantos otros políticos chilenos, es un derechista solapado. Recordemos que fue Frei quien se la jugó por la vuelta de Pinochet desde Londres y antes había sido cómplice de la corrupción al impedir que el Consejo de Defensa del Estado se hiciera parte del proceso por los pinocheques, según él por "razones de estado". Por su parte, la prensa, El Mercurio a la cabeza, se ha dedicado a caricaturizar al presidente Chávez. Este periódico está dirigido por Agustín Edwards, cuya actitud servil hacia los Estados Unidos es por todos conocida. Además Edwards fue uno de los instigadores del golpe de Estado de 1973.
El ex presidente Ricardo Lagos Escobar también ha saltado a la palestra y acusó a Hugo Chávez de ser sólo un presidente con chequera ¿Tanto molesta a Lagos que Chávez sea solidario con la chequera que menciona? ¿Qué maldad podría haber en enviar ayuda a otros países, entregar becas de estudio, realizar operaciones gratuitas a la vista, alfabetizar, etcétera? El problema de fondo se debe a que Chile (junto a Colombia) es la cabeza de playa de los Estados Unidos en Sudamérica para ejecutar sus planes de oposición a Chávez y detener el avance de las ideas de izquierda que cada día toman más fuerza en el continente. Estados Unidos alaba a nuestro país como un modelo de prosperidad, pero nada es más falso, Chile es sólo una apariencia de prosperidad, es un país donde el empresariado abusa de los trabajadores hasta la saciedad. Una pregunta al señor Frei, Lagos y parlamentarios ¿Podrían explicar cómo vive una familia donde el jefe de hogar gana $ 150.000 mensuales? Y de esa cantidad $ 40.000 se van en el famoso Transantiago; $ 50.000 en luz, agua y gas; quedan $ 60.000 ¿Será lo mismo con que viven al mes Frei, Lagos y los parlamentarios? Entonces, si Chávez quiere ayudar a erradicar estos problemas de nuestra América, con su propuesta política y económica, bienvenido sea Chávez.
El proyecto bolivariano de Chávez es factible, y son muchos los chilenos que concordamos en eso. La unidad de Latinoamérica es posible, una OEA sin Estados Unidos también es posible. El proyecto de Chávez representa una nueva oportunidad para las masas empobrecidas del continente. El capitalismo no ha sido solución de nada, pues los pobres siguen más pobres y los ricos más ricos. En cambio, un proyecto donde la solidaridad es la columna vertebral puede cambiar para siempre el destino de nuestros pueblos. Y estos cambios molestan a quienes lucran con el trabajo ajeno, entre ellos Estados Unidos y la derecha fascista de Chile.